Cocinas para toda la familia: compartir, vivir… y, por supuesto, comer

06 de Mayo, 2020

La cocina se ha convertido en la protagonista absoluta de nuestras casas, y por tanto, de nuestras vidas. Se ha transformado en un espacio versátil, donde el adjetivo «familiar» está más presente que nunca. En estos tiempos que vivimos, la cocina es un rincón con aroma a recetas tradicionales y a platos innovadores. Un lugar donde improvisar un aula para los peques o tomar el aperitivo en compañía virtual.

Independientemente del estilo que elijamos -industrial, rústico, minimal,… -, del color que nos cautive y del tamaño con que el que contemos, en nuestra retina perviven imágenes de esas cocinas familiares donde reunirnos sin prisa. Estamos hablando de cocinas acogedoras, funcionales, muy vividas.

Te damos algunas ideas para conseguir esa cocina familiar con la que todos soñamos, independientemente de si vives sólo, en pareja o tienes hijos.



1. COCINAS FUNCIONALES

Las cocinas familiares son funcionales y cómodas, con mucho espacio para almacenaje y con una isla o mesa importante para cocinar, comer, trabajar o celebrar con amigos.

Las cocinas americanas con su imponente isla unida al salón son un buen ejemplo de estas cocinas familiares. Si prefieres tener la cocina independiente, disponer de un office con una mesa XL de madera, es también una buena opción. Será el lugar preferido de tus hijos para hacer sus deberes mientras meriendan o tu home-office particular para teletrabajar. Si además tu cocina tiene salida directa al jardín, será el paraíso de los más pequeños… ¡y de sus amigos!

Foto: Elena Ferrer @meisi_style

2. COCINAS ACOGEDORAS

Las cocinas familiares son acogedoras por definición. El ambiente acogedor se consigue utilizando algún material rústico o natural como el mármol en encimera y fregadero, la madera en armarios y mesa, la cuerda o enea en las sillas y el lino en visillos y manteles.

Combinar distintos acabados en paredes y suelos también contribuye a crear ese ambiente acogedor. Si vives alejado de la gran ciudad, en una casa “de las de antes”, a lo mejor te puedes dar el capricho de disponer de una chimenea en la cocina. No hay nada que contribuya más a crear ese calor de hogar que ver y oír el crepitar del fuego.

3. COCINAS SEGURAS

Las cocinas familiares tienen que ser seguras. En una cocina hay muchos elementos peligrosos para los más pequeños, como la zona de cocción o los productos tóxicos de limpieza.

Para garantizar la seguridad y el confort de tu cocina, si tienes niños o sobrinos que te visitan a diario, aquí van algunos consejos básicos y muy sencillos a poner en práctica desde el mismo momento que empiezas a diseñarla:

1) Coloca el horno a media altura.

2) Elige encimera y muebles con esquinas redondas.

3) Apuesta por un suelo antideslizante, con Dekton Grip+ no tienes que preocuparte. Si no lo tienes, hazte con una alfombra con reverso de goma.

4) Dispón de accesorios anti-vuelcos en la zona de cocción.

5) Compra taburetes o sillas adaptables para niños.

4. COCINAS RESISTENTES

La resistencia en una cocina es primordial, tienen que ser sufridas. Busca materiales de calidad, que envejezcan bien. También aquellos que te faciliten el mantenimiento; es decir, donde no se vean huellas o manchas de chocolate fácilmente. Algún material como el acero inoxidable resulta un mal compañero en estas cocinas familiares, además de ser frío y poco acogedor. Evita también tiradores complicados o que sobresalgan, porque no sobrevivirán demasiado. Los tiradores tipo “uñero” son más perdurables.

Si tienes dudas a la hora de escoger los materiales idóneos, intenta visualizar cómo era la cocina de tu abuela pero con superficies mejorados en características técnicas, como Silestone y Dekton, que presentan alta resistencia a diversos trotes diarios de una cocina, como las manchas, el calor o al rayado. Seguro que así no te equivocas. También puedes consultar los tableros de Pinterest de Cosentino con las encimeras más resistentes del mercado.

5. COCINAS VERSÁTILES Y ADAPTABLES

Las cocinas familiares son versátiles, se adaptan a las diferentes necesidades y a la evolución de la familia con los años. Como decíamos al principio, el concepto “familiar” permite muchas fórmulas; desde la pareja, al solter@ de oro o a la familia con uno o varios hijos,… Lo ideal es que la cocina pueda amoldarse a las necesidades del momento: ser lugar para comer, mesa de trabajo, espacio para celebraciones o para una cena romántica.

También, la cocina familiar debe poder evolucionar con el tiempo: mesas extensibles, taburetes extra, bancos que permanecen ocultos… Esa idea de “donde comen 5, comen 6” debe estar presente. Porque como todo en la vida, más allá de la parte estética, lo que hace que una cocina sea familiar, es la actitud de las personas que la habitan.

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